Los riesgo de que los niños se queden en casa por mucho tiempo durante la pandemia

Desde que se solicitó mantener el distanciamiento social y que nos mantuviéramos en casa, tanto los niños como las personas vulnerables se han mantenido resguardados por varias semanas.

Los niños en muchos lugares dejaron de ir a sus escuelas y por ende, su vida social y juegos se vio reducida a solo los habitantes de su casa.

Si bien muchos de ellos lograron mantener una comunicación vía web con sus compañeros de clase y tener también acceso a las clases en línea, sabemos que la intención en vivo en un ambiente escolar es mucho más enriquecedor que recibir la instrucción a través de una pantalla.

POSIBILIDADES EDUCATIVAS DE LA TELEVISIÓN | Pedagogas tecnológicas

Ahora que las medidas comienzan a relajarse en algunos países después de varias semanas considerando que puede ser seguro retomar ciertas actividades, viene ahora el dilema de saber si es prudente retomar las clases en las escuelas para el próximo ciclo escolar.

En este sentido, las autoridades están evaluando los pros y los contras y nosotros como padres también lo están haciendo debido a que lo que menos deseamos es que nuestros hijos se enfermen.

Si bien, el mantener a los niños en casa puede parecer lo más seguro, lo que es importante es el darse cuenta de que existen también riesgos asociados en este escenario.

El coronavirus potencialmente existirá durante varios meses más. El niño puede estar sufriendo por no ser educado, no tener interacción social, no salir al aire libre.

Eso presenta un problema garantizado para un niño frente al riesgo potencial del coronavirus.

Los niños tienen tanto riesgo de contraer el coronavirus como los adultos

Al centrarse únicamente en los riesgos para los niños, la mejor opción es que se abran las escuelas.

Los niños y los jóvenes son la parte de la población menos afectada por COVID-19 y sus riesgos de contraer enfermedades graves por COVID -19 son muy bajos.

Mantener a los niños fuera de la escuela conlleva riesgos significativos para su salud y bienestar.

Sin embargo, si bien garantizar la salud y la seguridad de los niños es primordial, es importante reconocer que una decisión sobre si los niños deben regresar a la escuela no puede tomarse aisladamente.

Con el efecto en la comunidad en general desconocido y el distanciamiento social no siempre es fácil de implementar en los pasillos y aulas junto con las recomendaciones del uso del cubrebocas e higiene de manos o el uso del gel antibacterial, por lo que los expertos están divididos en cuanto a cuáles deberían ser los próximos pasos.

Una decisión personal

Si estás en condiciones de decidir si envías o no a tu hijo a la escuela, es importante reconocer que, además de tener en cuenta los consejos científicos y políticos, la decisión sigue siendo, por el momento, muy personal.

Conforme se vayan suavizando las disposiciones sanitarias, cada persona tomará sus propias decisiones y éstas pueden ser  diferentes debido a que existen múltiples factores.

Se reconocen las dificultades que enfrentan los padres y la comunidad en general cuando se trata de una decisión sobre la apertura de escuelas.

Si bien la fuerza del sentimiento es comprensible, no debería ser una lucha. Las preocupaciones y las voces de todos los interesados, incluidos los de niños y jóvenes deben ser escuchados respetuosamente.

Los padres deben hacer lo mejor para la familia y sus hijos, y no preocuparse de que sus hijos vayan a estar en desventaja al elegir una opción sobre otra.